lunes, 15 de diciembre de 2014



Mi Niño Especial


Daniel Eduardo es un alumno que cursa el primer grado integrado por USAER 141 zona 10. Presenta barreras para el aprendizaje y la participación de tipo actitudinal y curricular asociadas a discapacidad intelectual. Daniel es un niño de complexión delgada, se observa más pequeño de los niños de su edad, de piel morena, pelo negro; dentro del grupo se observa como un niño inquieto, peleonero, dice groserías interrumpiendo a la maestra, grita fuerte para llamar la atención del grupo y distrae a todos.

Sus compañeritos de grupo y de la escuela en general, lo reportan a cada rato por ser agredidos por Daniel, pues tiende a morder, escupir, y dar cachetadas de la nada. La maestra de grupo realiza sus actividades siguiendo la exigencia de planes y programas y brindándole atención individual solo cuando el grupo se lo permite, situación que no es muy frecuente. Afortunadamente la maestra de apoyo, todos los días entra en el aula para trabajar con Daniel alrededor de una hora y para que la maestra no se sienta desesperada.

Reconoce formas adecuadas de comportamiento aunque en él no las aplica; muestra resistencia hacia el manejo de reglas y  hay poco interés en socializar de manera asertiva.Se observa dificultad en su motricidad, su lenguaje es poco entendible, de manera oral dice las vocales; su escritura son trazos, en la lectura realizada por su maestra se le dificulta prestar atención y hay constantes llamadas de atención por parte de la misma; requiere cuestionamiento directo para rescatar el personaje central de un cuento, solo manipula cuentos que le llamen la atención.


Un Sueño Inalcanzable


Creo que todos tenemos sueños, algunos cortos alcanzables y otros, otros soñamos muy alto a la mejor con algo inalcanzable, pero ¿qué es una vida sin esos sueños que te permiten volar en lo más alto de los cielos?... éste sueño comenzó desde muy pequeña y aunque algunos piensen que es absurdo no lo saco de mi mente.
Todo comenzó con el sueño de una niña que anhelada ser una estrella, pues le encantaba actuar, cantar, bailar pero lo más importante, ella quería ser la protagonista de nuevas historias; siempre tuvo la capacidad para lograrlo, pero no siempre se cuenta con esas personas que te alientan para perseguir tus sueños a toda costa, a seguir  ese camino que te está marcando tu corazón y no puede parar.

A la edad de 15 años decidí que iba a estudiar música y canto en el centro municipal de artes mejor conocido como “teatro Ángela peralta” pues quería comenzar mi sueño. Con la ayuda de mi profesor de música a los 16 años ingrese como alumna en ese centro; donde viví experiencias inolvidables que nos las cambiaría por nada del mundo, esa era mi lugar sin duda alguna, mi casa y como mi instrumento musical “el piano”. A raíz de que me adentre mas en el mundo artístico y cultural, grabe un video en donde actuaba una parte de una película y lo mande a la “New york film academy” en los Ángeles, todo con el fin de que si era aceptada para estudiar allí mis padres entendieran y me dejaran irme a perseguir mi sueño; pero aunque por correo me llego la invitación y un catálogo de horarios no logre lo cometido.

Desafortunadamente las personas en la sociedad tenemos prioridades en la vida  yo ya no pude entre la preparatoria y la escuela de música pues las dos eran muy pesadas. En mi segundo año decidí ponerle una pausa a mi sueño y me deje llevar por  las comodidades como estudiar, casarte, tener hijos, una casa tu coche y un perro. Pero, ¿En realidad esa niña ha estado de acuerdo con esto? que pasa si una persona quiere salir  a conquistar el mundo?.

Ser artista fue y sigue siendo el sueño de esa pequeña que actualmente sigue las ideologías que marca la sociedad y la familia, con la edad de 20 años estudio la licenciatura en educación primaria, que bien es una carrera bonita pero no lo que quise ser, estar aquí me ha enseñado bastante cosas. Es solo que me siento impotente encerrada entre estas cuatro paredes, desesperada por algún día salir verdaderamente al mundo y dedicarme a lo que me apasiona sin importar cuánto gano, pues a veces las personas se confunden piensa que la mejor carrera es en la que ganas más; yo no lo veo así. Yo quiero dedicarme el resto de mi vida a trabajar en lo que me gusta, que lo disfrute.

Como tenía muy en mente que ser artista no estaba en mis posibilidades, trate de borrarlo de mi cabeza y mi corazón y opte por perseguir otro sueño más posible, mas a mi alcance y al de mi familia. Medicina, sí ser una doctora pero no una doctora cualquiera, sino una que ayudaría a muchas personas y animales; el motivo de entrar a la licenciatura en médico general era como matar dos pájaros de un tiro pues con los conocimientos que obtendría ayudaría tanto a personas como animales, más bien yo esa carrera la veía como un apostolado pues nunca paso por mi mente ganar mucho dinero, al contrario yo decidí que estudiaría medicina para aquellas personas que no cuentan con dinero para atenderse y claro, para los  animales olvidados  de la calle. Desagradablemente ninguno de estos dos sueños se cumplió.

Pero, ¿Por qué no los deje ir? Por cobarde, por querer cumplir el sueño de otras personas y no los míos, porque creo que la vida me ha cerrado algunas puertas pues siento que aun no he desarrollado todo mi potencial; hay momentos de mi vida en donde me siento frustrada por no poder dar el 100% de mi interior, porque siento que mis habilidades ocultas quieren explotar.  Me considero una persona extrovertida, complicada pero muy sensible soñadora pero miedosa, tengo miedo que de seguir los estereotipos de todas las personas, de no ser quien soy, de no poder alcanzar mis sueños, de vivir el resto de mi vida frustrada en este sueño  inalcanzable.

Siempre que veo un película o escucho a un cantante siento en el pecho un sentimiento que no podría explicar, al escuchar las melodías, los instrumentos, el violín, el piano, me dan ganas de llorar. Mi sueño imposible es estar ahí cantando y actuando en alguna película, ser parte de la creación de un nuevo personaje, o la voz que te inspira, vivir las historias como tuyas  es algo que algún día quisiera experimentar; No por el hecho de ser famosa y salir en la tele sino por el motivo de ser parte de lo que siempre fue tu sueño guajiro.

Es mirarte en el espejo y saber que tienes la capacidad, la habilidad para lograrlo porque lo más importante es que lo llevas dentro del corazón, ver las imágenes correr por la pantalla, esa pantalla que un día de pequeña soñaste seria tuya, pues aparecerías allí dando vida a un personaje que a mas de alguna persona se le quedo en el corazón, admiración sobre tu trabajo pero más que trabajo seria un amor al arte.